Desde el Portazgo de Alharilla

Declaración de principios, (o qué sé yo)

No quisiera meterme en camisa de once varas políticas pero mi conciencia, mi formación personal, mi educación me pide decir algo, manifestarme, espero que quien lea este articulo lo entienda, aunque no lo comparta, aquellos que lo entiendan como una osadía, perdón no quiero ofender.

 En estos tiempos, de dimisiones, de esos que se lían sin saber si es el edil quien nombra a los ciudadanos o a la “viceversa” (Como dice el tío Genaro) de convocatorias repes, de votaciones con resultados pares, de donde dije digo, digo diego, de insomnios, de con estos  ni a misa y de pronto nos vamos con nocturnidad y alevosía, y estos encantados en “isla galápagos” y, no es que se vaya a setas o a rolex, se va a setas y a rolex, tiempos absurdos, de llamadas al orden por ir caminando por el carril bici, porque las aceras están ocupadas por las terrazas, destituciones exprés, tiempos de dirigentes iluminatis, que asesoran sin importar  principios, de tantas y tantas contradicciones.

Cuando llega la calma, el orden y se ve que la sangre, no llega, no ha llegado al río, que parece estabilizarse todo, que las sras. y sres. que ya exhiben el acta, están encantados de haberse conocido, ya los silencios han cambiado por ovación de “vuelta al ruedo” aunque otros están erre que erre, sin reconocer sus fracasos, la mayoría echa la culpa a los otros, los “desertores del arado” constitucional, sabiéndose necesarios, se autodefinen como el “primo zumosol”  aquellos que se dejan querer para intentar chantajear pidiendo lo imposible, forzando urnas y provocando la aplicación “articular” disciplinaria, todo en un totum revolutum, de pronto, aquí paz y después gloria, punto y aparte.

 Cuando ya se es miembro para repartir el pastel aunque como “prodigo” en un principio desheredado, y ahora sí, compañeros de viaje,  ahora ya se toman acuerdos que estaban en el congelador, sobre el jornal mínimo, pensiones, subida a los funcionarios, ¡bien!, ¡bueno! esto empieza a caminar, es verdad que con las pertinentes, reservas, pero llegan los, ¡Ufff! que yo no había caído en que ése era el que “atizaba” en los bajos de Sol, pero no pasa nada, si vuelve a presentarse la propuesta mi voto es favorable, a quitarle  las chapas de sheriff, perdón, las medallas, al vaquero. De no estar preparado para la gobernabilidad ahora está en condiciones para resolver asuntos de enjundia, aunque es difícil cuando el sedicionario leader del “golpe” se creyó legitimado, por una mayoría inexistente para hacer lo que hizo y sintiéndose en la verdad, sale, bueno no porque está dentro, amenazando, porque se proclama inocente.

Todo ya parece bien, todo es posible, pero si nos creemos de ley, respetemos el orden, la educación, las buenas costumbres, duele cuando se celebra un acto orgánico y miembros representativos no acudan, es más que leen manifiestos en nombre del pueblo, en contra del máximo representante, si no les representa ¡oiga! no vengan, no participen, chupando de la tetera y por favor los que vayan a dar la pleitesía con respeto, bueno tampoco dar cabezazos, respeto a una representante niña, que se quedó frustrada con la mano puesta al aire, ¡señor!, sí, el de la silla de ruedas, tenga educación y respeto. Ahh… que tampoco… bueno, pues darle duro y convencer a la mayoría de los elegidos para un cambio formal de la Ley…

En estas llega la noticia del deceso de J. L. Cuerda y me viene a la memoria su “Amanece que no es poco” una película de humor absurdo, un guion surrealista repleto de situaciones delirantes y doy un repaso a lo que estoy escribiendo… Cuerda seguro que tendría en la memoria algo así como ”Que anochezca que esto es mucho”. Quiero pensar que después del tiempo perdido, todo se está encauzando para un progreso adecuado para bien de la ciudadanía.

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